Respira aire nuevo,

dejaron ya de replicar las ráfagas.

Bebe fresca el agua del río,

no va manchada de sangre.

Aliméntate del paisaje,

hemos sellado las puertas al hambre de las guerras.

diremos que ante nuestra mirada hay un lugar común

que nos habita y que podemos habitar.

Las víctimas y los muertos serán semilla,

sin olvidarles danzaremos al son de las guitarras libres,

su sangre será pensamiento hecho canción,

las notas de la memoria para la próxima generación.

Adelante de tus pasos, con la palabra sostenida

nos daremos el abrazo que nuestro cuerpo necesita,

un encuentro sin odios, sin temor a vernos juntos

alzando con dignidad las banderas de la paz.

 

 

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