En domingo

duelen los silencios,

martillan con su eco mi cráneo.

En lunes y martes

las derrotas tienen un sabor extraño,

aunque pan duro y agua saben siempre amargo.

En miércoles es más sencillo

aceptar la resignación,

asumir el ritmo

consciente de ir directo al precipicio.

En jueves y viernes

todo es increíble,

los pendientes, las dudas y las deudas,

saldremos pronto integrados al sistema.

Pero los sábados son apocalípticos,

la furia, la indignación y la alegría

hacen del carpe diem un emblema

si no sobrevivo sepan que la fiesta valió la pena.



 

Comisión de la Verdad :

Este acto persigue los siguientes objetivos: reconocer a los colombianos y colombianas que en razón del conflicto armado se vieron forzados a salir del país; reconocer la forma como las personas exiliadas y sus organizaciones han resistido, afrontado y permanecido en el exterior; reconocer las afectaciones e impactos sobre sus hijos e hijas y sobre sus núcleos familiares; reconocer la falta de protección y el olvido estatal hacia las personas que han sufrido y quienes todavía sufren el exilio; y plantear contextos, explicaciones y análisis sobre lo que hizo esto posible y las transformaciones que se necesitan para que esto no se repita.

Es de resaltar que el centro de este encuentro, así como del mandato de la Comisión de la Verdad, son las víctimas, por lo cual sus testimonios harán parte del bloque central de la agenda. También se contará con la participación de representantes de instituciones nacionales e internacionales, embajadores y embajadoras y agencias de cooperación internacional que han respaldado el trabajo de la Comisión en estos años de vigencia. A este reconocimiento asistieron el pleno de comisionados y será moderado por los comisionados Carlos Martín Beristain desde España y Saúl Franco en Bogotá.

Este acto solemne se llevó cabo en el Movistar Arena, en Bogotá, y, teniendo en cuenta las características de la coyuntura actual por la pandemia del coronavirus, se habilitó la transmisión para que el público asista vía web a través de la página oficial de la Comisión comisiondelaverdad.co y sus plataformas virtuales Facebook: /ComisionVerdadc y YouTube: ComisióndelaVerdad.


Busque en lo más profundo de un ser

lo que le motiva a continuar,

apesar del mundo y sus exigencias,

siendo libre por lo menos un instante al día.

Olvide todo compromiso

y con el viento que tropieza la nariz al ritmo que se llenan los pulmones de ilusiones pasajeras,

descanse un segundo en ese lugar que no es aquí y tampoco allá.

Por último sonría

mientras saborea las lágrimas saladas

que tienen los recuerdos

y las presencias que no estarán más,

los momentos que llamamos felicidad.

Aplique distintas voces en verso de la biblioteca,

simule repetir su mejor parte

recite al viento y ante el espejo,

el reflejo de su rostro dibujado con la sombra

será la respuesta a lo que busca


Herencia

Herencia

Ellas que indagan y cuestionan

las que incomodan e insisten

las que dan voz a los ausentes,

van y vienen repitiendo como en coros in-mortales

alcanzando tonos epifánicos tras el eco que incesante replica:

«Que nos los devuelvan vivos, porque vivos se los llevaron»-

En los años ochenta hicieron rondas y plantones

tomando ejemplo de las luchadoras contra el olvido y el silencio de Plaza de Mayo.

Marcharon como heroínas, ante ejércitos mortuorios,

habitando las desiertas calles de la democracia.

Las señalaron de ser «el enemigo interno»

de un Estado que pretendía su silencio.

Ellas no callaron y gritaron con más fuerza

haciéndose sentir más allá de las fronteras.

Recopilaron nombres, hicieron listados,

reconstruyeron vidas y volvieron a denunciar

hasta que su grito se hizo ley,

descubrieron que el papel y sus decretos eran insuficientes,

promovieron a su vez la creación de mecanismos, herramientas e instituciones nuevas,

con el sublime objetivo de encontrarles.

Se multiplicaron, crecieron y también envejecieron,

algunas fallecieron y otras estoicas en pie de lucha

siguen preguntando:

y los desaparecidos dónde están?

Y ahí con sus lágrimas en derivas

y espirales trazando cauces

nos fueron encausando,

marcando el trayecto que recorren los ríos de la dignidad.

Esas voces, esos llantos,

esos gritos y esos cantos

esas memorias tercas que recuerdan

que encontrar a los desaparecidos es tarea primordial

para cesar el sufrimiento

para alcanzar el sueño de la anhelada verdad.

Una herencia incalculable,

son ejemplo universal.